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sábado, 23 de junio de 2018

No hay peor ciego



Los abuelos acostumbraban a decir “No hay peor ciego, que el que no quiere ver” haciendo referencia a ese sin número de personas que acostumbran a enceguecerse, no ver las evidencias, simplemente creer o seguir sus pensamientos o ideas, pasando incluso por encima de los demás. Dicho de otra forma, una partida de fanáticos extremistas, convencidos que la verdad ABSOLUTA está en ellos.

Estas pasada elecciones han dejado más que en evidencia esos comportamientos fanáticos según los cuales no pueden existir puntos medios. Es una lucha donde se ha vuelto a las posturas maniqueístas donde solo hay dos caminos: malos o buenos. Y cada lado toma acciones ofensivas, insultantes, intimidatorias y discriminatorias que estigmatizan y descalifican a todos los que piensen diferente.

Lo más interesante de este entorno lleno de personas vendadas que buscan arrastrarte hasta sus posturas, es que entre más relacionado esté el discurso de “paz y reconciliación” más agresivo, insultante y descalificador va a ser el trato de la persona hacia la otra. Eso sí, para fortalecer y dejar aún más firme su postura, todo dialogo o discusión lo va a cerrar con “mejor no hablemos de política”

Es como ver un grupo de hinchas enceguecidos o religiosos que han encontrado el camino de la VERDAD y nada, absolutamente nada, diferente de su realidad y de su forma de ver el mundo es bueno o puede tener algo de razón. Se vuelve un discurso de odios y extremos donde si estas en la orilla opuesta es por ODIAS AL OTRO o por el contrario porque solo eres un ignorante extremo.

Sus líderes, en la mayoría de los casos incrementan el incendio de estas posturas fomentando, aún más, la estigmatización del otro. Su palabras y mensajes siempre van en la vía de difamar y descalificar al otro. Haciendo ver que quienes estén en ese camino solo quieren lo malo, lo perverso y sus seguidores lo creen completico.

Que importante es en ocasiones quitarse la venda de los ojos y poder asimilar que el otro, a pesar de las diferencias, tiene una historia, un camino y una forma de ver el mundo. Que los odios fundamentados en la polarización solo logran consumir la sociedad, destruirnos y llenar de veneno nuestra vida y nuestro corazón.

Pero el primer paso, es aprender que en el mundo y en la realidad en la que vivimos no hay “ángeles y demonios” hay seres humanos con aciertos y errores. Que los seres perversos, malos y con comportamientos patológicamente destructivos, están en los psiquiátricos y en las noveles literarias, quizá en el cine. Pero en la vida cotidiana estamos personas con deseo de crecer y no de dañar.

Cuando nos damos la oportunidad de escuchar al otro y ver su historia, su vida, sus deseos y sus convicciones, me daré cuenta que son más las cosas que nos unen que las que nos separan. Cuando aceptamos al otro podemos ver que sus ideas no son tan diferentes de las otras.

El segundo a empezar a vivir en la búsqueda de los hechos y lo demostrable, evolucionar un poco de ese campo de las creencias por “fe” y empezar a creer por lo que se puede demostrar y comprobar. Bajarse de las “teorías” conspiracionistas que nos llenan la mente de fantasías y odios, pero que al final de cuentas nos conduce, como una religión, a creer en algo que no existe.

Cuando te alejas de las concepciones que no se pueden demostrar, te estás acercando a la racionalidad y a aceptar la realidad de la persona que tienen en frente. En ese momento los tonos empezarán a cambiar, ya no solo serán buenos y malos, blancos y negros; sino que los tonos grises empezarán a aparecer frente a tus ojos.

Por último, pero no menos importante, tomar una elección entre ser feliz y tener la razón. Muchas veces estamos ansiosos por tener la razón, por conquistar el conocimiento, la mente y el corazón del otro. Pero a veces esa búsqueda nos lleva a distanciarnos de personas maravillosas, que a pesar de sus “creencias” y convicciones, son especiales en nuestras vidas.

En ese momento, cuando eliges entre ser feliz o tener la razón, te das cuenta de que por encima de esas creencias y esa búsqueda de la superioridad, nada es más importante que ser feliz.

Por eso, mis queridos amigos, los invito de todo corazón a que nos quitemos las vendas y dejemos de ser esos ciegos encolerizados, para ser seres humanos felices, conciliadores y amorosos.


Fuente imagen: https://www.guioteca.com/psicologia-y-tendencias/fanatismo-como-reconocer-a-un-fanatico-que-puede-volverse-peligroso/

lunes, 11 de junio de 2018

Yo como digo una cosa, digo otra


Toda mi vida he disfrutado de las locuras de Chespirito, ese comediante que desde los años 70 ha entretenido a niños, jóvenes y adultos. Entre los muchos personajes que creó para divertir a chicos y grandes, se encontraban “los caquitos”, un grupo de ladrones que al cabo del tiempo deciden reformarse y volverse honestos. En este grupo se encontraba la “chimoltrufia”, Maria Expropiación Petronila, quien en uno de sus diálogos repetía en múltiples ocasiones “Yo como digo una cosa, digo otra”.

Esta expresión, cargada de contrariedad y que en últimas no lleva a ninguna parte me ha recordado al entorno político colombiano en vísperas de las elecciones de segunda vuelta. Y es que, aunque una de las protagonistas tiene un gran parecido al personaje, ha sido el comportamiento y la coherencia de los líderes políticos de hoy lo que realmente me ha traído a colación este chascarrillo.

En la “cosa política” las últimas semanas se ha visto como grandes opositores venden sus ideales y sus principios por el simple hecho de subirse al “bus” de la victoria. Todos han olvidado lo que hace unas semanas decían, los ataques que hacían o las mofas que presentaban hacia sus contendores para ganar algunos adeptos.

Y es que al igual que la Chimoltrufia, la coherencia de los grandes líderes políticos de hoy parece, en su gran mayoría, la simple expresión de “como digo una cosa, digo otra”. Todos sobre la base de que la “política es dinámica” han dejado ver ante la sociedad que simplemente no existen valores, criterio o palabra.

Desde candidatos que antes hablaban de hacer constituyente o “comprar” las tierras de los grandes empresarios de Colombia, hoy firman sobre “mármol” que nada de eso es así, que es todo lo contrario. Hasta excandidatos que hablaban de su contendor como un pequeño dictador y hoy lo abrazan y apoyan. Solo dejan evidencia que la coherencia, la firmeza, la honestidad y sobre todo la autoridad (entendida como congruencia entre los actos y las palabras) simplemente no existe.

Lo único coherente que se ve desde algunos bandos de la política nacional es la repartición de odios y temores hacia sus oponentes. Los grandes argumentos que se manejan están centrados en el miedo, en la sed de venganza y en la intención de llegar al poder a como de lugar. Sin importar cuantos valores y cuantas ofertas tengan que hacer para lograrlo.

Pero lo cierto, o la gran enseñanza que nos debe dejar este empantanado entorno político colombiano es que debemos luchar por la coherencia, por la congruencia entre nuestros actos y nuestras palabras. Vender nuestros valores o nuestros ideales solo por estar en el bus de la victoria, no es el camino. Quizá el mundo moderno nos ha enseñado que nada es constante, solo el cambio. Pero los valores, los principios y la ética en nuestro actuar deben ser elementos que mantengamos como la firmeza en los cimientos de un edificio.

Cuando cambias, vendes tus ideales y tus principios, por el ansia de poder, solo dejas entrever que jamás se deberá confiar en tus palabras, así las firmes sobre mármol, acero o granito. La coherencia, la congruencia, la claridad y la ética en el actuar deben ser las banderas de quien rija el destino de nuestro país.


Solo espero que las elecciones que se aproximan condenen la incoherencia y premien la congruencia, pero sobre todo, que quien va a regir el destino de nuestro país los próximos 4 años, a partir del 7 de agosto, trabaje con por el crecimiento y desarrollo de nuestro país, pero siempre defendiendo sus principios y sus ideales, sin venderlos para alcanzar más poder. En otras palabras, que su comportamiento no sea un cumulo de “como dice una cosa, dice otra”

Fuente de imagen: https://entreatingfavor.com/nothing-but-the-truth/


jueves, 15 de marzo de 2018

Una poca de nuestra propia medicina


Recién entraba a trabajar a una empresa, hace algunas primaveras, una de las anécdotas utilizadas por mi jefe para “formarnos” profesionalmente, contaba una historia de honestidad e integridad. La historia hablaba de un hombre que en un supermercado la cajera le retornaba una cifra mayor a la correspondiente; el personaje al darse cuenta retornaba el adicional; ante esto el administrador lo felicitaba y lo invitaba tomarse una foto como ejemplo de “honestidad” y recibir una gratificación. El hombre se negaba porque andaba de compras con su amante.

Al finalizar la historia, como toda anécdota, tenía su moraleja. Este hombre representaba a la mayoría de los ciudadanos “honestos”, esos que siempre andan atentos ante situaciones que puedan ser juzgadas por otros, pero que no era una persona íntegra. En el fondo su moralidad se limitaba a ciertos aspectos, al punto que andaba engañando a su esposa y su familia, sin sentir culpa y por esto no aceptaba la recompensa a su “honestidad” pues podían enterarse en su hogar que andaba con la “querida”.

Esta vieja anécdota donde nos invitaban a ser personas integras en nuestra labor, vino a mis recuerdos en estos días de contienda electoral. Hoy vemos por las redes como se pregonan, venden y juzgan a todos los que están en la palestra pública aspirando a un cargo público. Y todos, incluido el suscrito, hemos actuado como jueces de la ética y la moral, del comportamiento, del pasado, del presente y del futuro de los candidatos y futuros gobernantes de esta hermosa patria mediterránea.

Y disertando sobre esa realidad y sobre muchos consejos y recomendaciones que circulan en la redes, llegue a una conclusión.  La cual, siendo muy “honestos”, no es exclusivamente mía pero que falta que la interioricemos. La realidad, así lo queramos o no aceptar, es que las cosas en nuestro país van a seguir igual, sin importar quien llegue a la silla presidencial, es más, lo más seguro es que se pongan mucho peor. No importa si gana la izquierda, la derecha o el centro.

Y ¿por qué auguro tan mal futuro sin importar que lado llegue? Porque el verdadero problema de nuestra nación, como de muchas, es nuestra cultura de la honestidad a medias; esa que nos permite andar con la cara en alto todos los días, pero que cuando podemos sacarle ventaja personal a una norma lo hacemos. Esa que cuando en la panadería nos devuelven de más, nos quedamos con el cambio.

Esa misma que cuando una norma no nos gusta, la infringimos o pasamos por alto “porque es verdaderamente injusta”, esa mediocre honestidad con la cual falseamos el pago de impuestos, nos pasamos el semáforo en rojo, no traemos los documentos en regla o simplemente nos tomamos una cerveza comprada en un negocio de barrio cuando se ha declarado “ley seca”.

Esa honestidad medida por lo “biblia” o “vivo” que podamos ser frente al sistema, la cual no solo vivimos como un credo, sino que pregonamos y enseñamos. Mientras que nosotros, que somos los que elegimos gobernantes y legisladores solo seamos un grupo de honestos de oportunidad, seguiremos recibiendo una poca de nuestra propia medicina por parte de nuestros gobernantes.

¿Deseamos realmente que las cosas cambien? Empecemos a cambiar nosotros y promover los valores, la honestidad. A enseñarle a nuestros hijos que el camino “rápido y fácil” no es el mejor, el regalito al funcionario público para que me ayude, no es el camino. ¿Queremos vivir en una sociedad honesta, con políticos correctos y funcionarios públicos que trabajen? Empecemos a exigir con la mejor arma que lo podemos hacer, EL EJEMPLO.

Los países que han logrado tener una sociedad trabajadora, honesta, desarrollada y prospera lo han hecho a partir de la construcción constante de una cultura basada el respeto, la legalidad y la inclusión, pero no desde los líderes, sino desde las bases. Sin embargo, mientras nosotros justifiquemos los más mínimos errores o deshonestidades nuestras con el dicho “ladrón que roba a ladrón…” y sigamos siendo una parte más del problema y no de la solución, las cosas no solo seguirán igual, sino que cada vez serán peor.

Estoy completamente seguro que cuando nosotros, que somos más, seamos honestos, pero integralmente, a nuestros dirigentes no les quedará otro camino que seguir nuestra línea, sin importar su espectro político. Porque ahí sí, como dice el meme, la corrupción es ambidiestra, pero también lo es el camino honesto y correcto. De lo contrario vamos a seguir recibiendo lo que todos los días sembramos en todos nuestros entornos.


Así que como diría aquel líder político norteamericano “antes de preguntarte que ha hecho tu país por ti, preguntante que has hecho tu por tu país” JFK. Parafraseando un poco “No esperes que tu país sea honesto contigo, se honesto con tu país”.


Fuente imagen: http://www.emprendedores.es/var/em/storage/images/emprendedores/gestion/noticias/actuar-con-integridad/286342-6-esl-ES/actuar-con-integridad_ampliacion.jpg

jueves, 12 de mayo de 2016

Añorando lo evolucionado del pasado


Últimamente he venido notando como los seres humanos estamos involucionando en lo relacionado con el comportamiento, las actitudes y las buenas maneras. Cada vez somos menos los que conocemos o recordamos aquel bello libro titulado "Normas de urbanidad y buenas maneras de Carreño", podríamos incluso decir que es casi una pieza de museo, la cual ya cada vez menos la admiran o añoran.

Pero lo más triste del asunto no es que hayamos perdido lo bello de las "buenas maneras", lo que más me aflige y me llevó a disertar un poco sobre el tema, es ver como cada vez más se generaliza la admiración por quienes de diplomacia, buen gusto, urbanidad y buenas maneras no tengan ni un pito. Hace unos pocos días una senadora de camiseta "verde" al mejor estilo de una "verdulera" de la galería (con el perdón de las verduleras) expresaba sus contrariedades frente a otro movimiento; pero con el "glamour" de una callejera y el "léxico" de un camionero.

Me recuerda la admiración que alguna vez tomo otro personaje de nuestra política nacional que se gano el premio de excelencia en "Etiqueta" al tirarle un vaso de agua a la cara de su contendor. Y es que las diferencias y posturas nos pueden llevar a las discusiones, pero no a la "patanería". El asunto es que hoy este tipo de acciones son dignas de admirar y la gente las apoya, las defiende y las promueve.

Hoy se le llama "Honestidad" a la falta de tacto, le llaman "naturalidad" al lenguaje soez, "originalidad" al mal gusto en el vestir, "caracter" a la pataneria; y así sucesivamente. Siempre se encuentra una excusa para olvidarnos de las buenas maneras. 

Es tal el nivel de admiración que le tenemos a esta involución en el comportamiento, que cada vez más los modelos a seguir son aquellos que demuestran su "guariches, corronches o warres", pero la decencia, la diplomacia y el buen lenguaje, son cosas "anticuadas", del pasado y que "oso" que lo vean actuando a uno de esa forma.

Además, con el discurso de la lucha de clases se ha vendido la creencia de que las buenas maneras son actitudes de la "clase opresora" sobre los "oprimidos" y la realidad es que las cosas buenas no tienen estrato, el buen lenguaje y las buenas maneras, el respeto, los valores, no son de estrato, son EDUCACIÓN.

Ojala las personas evolucionáramos hacia el pasado y retomáramos la educación, la urbanidad, las buenas costumbres y promoviéramos que el respeto la decencia y las buenas maneras, nos distinguieran. Volver al: muchas gracias, perdón, con permiso, me permite... ser otra vez una sociedad y no la suciedad en la que nos hemos convertido.

Y como diría cierto periodista, ustedes disculparán pero por lo menos así lo veo yo.

Fuente imagen: http://thumbnails75.imagebam.com/18968/dfaa43189676540.jpg

lunes, 18 de enero de 2016

Yo tengo un sueño

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El 15 de enero de 1929 nace Martin Luther King Jr, predicador bautista, activista social y premio nobel de paz, destacado luchador por la libertad, la igualdad de derechos, la no violencia, el amor y la fraternidad entre los hombres. El 2 de noviembre de 1983 el presidente Ronald Reagan decreta el tercer lunes de enero como el día de la conmemoración de su nacimiento. 

Este líder nació en un país envuelto en la segregación racial, en el cual los hombres "valían" según el color de su piel y su condición social, sin embargo en sus mensajes jamás se evidenció odio o rencor en contra de aquellos que los discriminaban. Se opuso siempre a cualquier tipo de violencia y de discriminación, al punto de perder su vida por mantener un mensaje lleno de esperanza, de lucha pacifica y no violenta para lograr la igualdad, siendo asesinado el 4 de abril de 1968 por un activista segregacionista.

Uno de sus discursos más representativos y memorables fue "I have a dream" (Yo tengo un sueño*) en el cual partió de los derechos a la vida, a la libertad y a buscar la felicidad, establecidos como inalienables de acuerdo con la constitución de su país, para exigir la igualdad de derechos para todas las comunidades, sin importar su raza o condición social.

En este discurso exponía como una nación que promovía el "Sueño Americano" como su destacada diferencia con otras, debía levantarse "del oscuro y desolado valle de la segregación, hacia el iluminado camino de la justicia racial". Así mismo enfatizaba en su discurso que esta lucha por la libertad, la igualdad y la justicia social no se podía "saciar tomando la copa de amargura y el odio" hacia quienes habían sido sus verdugos, que su protesta no debía "degenerarse en violencia física".

Así mismo, defendió la integración racial y que la lucha por las igualdades "no debe conducir al a desconfianza hacia los blancos" pues "su destino está atado al nuestro y su liberta está ligada inextricablemente a la nuestra", demostrando con esto que el trasfondo de su lucha estaba encaminada a la búsqueda de la felicidad para todos los hombres, manteniendo siempre la esperanza de que era posible alcanzar una sociedad equitativa y solidaria, que sin importar las dificultades y frustraciones, mantendría siempre en alto su sueño.

Ad-portas de cumplirse 48 años de su genocidio, su mensaje está mas vigente que nunca, seguimos viviendo en sociedades llenas de discriminación social, de odios y amarguras. Estamos en una sociedad de donde muchos de los defensores de las igualdades raciales y sociales, colman sus discursos de rencores e incitaciones violentas, olvidando que ésto solo puede generar mas dolor.

Hoy se confunde el activismo con el vandalismo, la lucha pacifica, con la venganza jurídica. Los lideres no promueven la integración y la hermandad entre los pueblos y entre las comunidades, sino la lucha rencorosa, la división y el odio hacia los demás. Hemos olvidado que el destino de los pueblos esta ligado y que el desarrollo y la felicidad solo se puede alcanzar cuando dejemos de lado nuestras diferencias y nos unamos.

Han pasado 52 años desde que en la ciudad de Washington el Dr. King diera este memorable discurso y hoy más que nunca es fundamental recordarlo, cuan necesitada se encuentra nuestra sociedad de estos sueños, de estas esperanzas, de estos líderes que buscaban la fraternidad y no el odio. Cuanto necesitamos cambiar nuestros corazones, dejando los odios y buscando la vida, la libertad y la felicidad para todos.

Por eso en este día y con este pequeño homenaje, sólo quiero decir que YO TAMBIÉN TENGO ESE SUEÑO.

*http://www.elmundo.es/especiales/2013/internacional/martin-luther-king/texto-integro.html

domingo, 17 de enero de 2016

La república no precisa hombres sabios

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Antoine-Laurent de Lavoisier fue un químico, biólogo y economista Francés, ha sido considerado el padre de la química moderna, sin embargo uno de las cosas por las que lamentablemente es recordado es por haber sido victima de las intransigencias y posturas "Patrióticas" de la naciente república francesa. El fanatismo de sus verdugos lo llevó a ser condenado a la guillotina el 8 de mayo de 1794.

Sus jueces y verdugos, obnubilados por el fanatismo "patriótico" en el que nadie puede tener posturas divergentes, porque inmediatamente te conviertes en un enemigo del "sistema" y por lo tanto digno de desaparecer, finalizado su juicio, en el que sus defensores presentaron sus aportes a la ciencia, pronunciaron esta sentencia "La república no precisa de sabios" (Frase de Maximiliano Robespierre), la cual marcaría el actuar de muchos "líderes" (si se les debe llamar así) quienes se encargarían de segar la vida de muchos hombres ilustres, con tal de mantener sus políticas sin opositores.

Sin importar el lado del espectro político (izquierda o derecha) algo que ha identificado claramente un gobierno o sistema absolutista, es su capacidad de menospreciar la vida de sus hombres "ilustres" y su marcado trabajo para enajenar la mentalidad de sus partidarios y hacerlos creer que cualquier crítica a su modelo político o económico, es buscar el fin a todo el "sistema". De esta forma, procuran un espíritu de "unanimidad" política y no enfrentar procesos de oposición.

El fanatismo, patriotismo o cualquier otro componente que nos enajene de la razón y nos lleve a menospreciar la vida, nos conduce a la destrucción de nuestra sociedad, no hay elemento que obstruya más nuestro crecimiento intelectual y social que la inexistencia de posturas divergentes, visiones que nos permitan ver otras perspectivas y de esta forma ampliar el espectro de conocimiento.

La verdadera revolución social inicia con la capacidad de integrarnos a pesar de las diferencias, aprender del otro y construir conjuntamente. Las diferencias no nos dividen, nos permiten ampliar nuestra visión como personas y como nación. 

Por eso, siempre le he temido a los "líderes" que centran sus discursos en la lucha de clases, en la división de la sociedad y generar nemesis en los opositores, basando su popularidad en el odio que logran desarrollar en la comunidad.

Evitemos que estas posturas basadas en el progresen en nosotros.



miércoles, 13 de enero de 2016

La paradójica política colombiana



El tema de moda por estos días el la subasta de Isagen, una de las empresas más exitosas y rentables que ha tenido el estado colombiano (esto de por sí es paradójico, ¿una empresa pública rentable?), pero lo más interesante del asunto es que es una subasta de un solo proponente, paradójico ¿no?, si solo hay un proponente ¿cómo puede ser subasta?  ¿Contra quién se puja?.

Lo bello del asunto es que Colombia esta llenita, en su política, de este tipo de decisiones en las que no sabes si están haciendo una gran broma o es que nuestros dirigentes creen que están sumergidos en el surrealista mundo de Dalí o quizá en el realismo mágico de García Márquez.

No voy a profundizar en las muchas decisiones contradictorias de nuestra bella patria, basta con traer a la memoria decisiones como incrementar impuestos para reactivar la economía; apertura económica y tratados de libre comercio para fortalecer la industria nacional; la aprobación de la dosis personal de drogas psicoactivas, pero la penalización de la producción y distribución de las mismas (y entonces cómo se consigue la dosis, ¿por obra y gracia?).

Sin embargo, a pesar de las muchas decisiones de este tipo que se han tomado en esta bella patria de macondo, no dejo de pensar que la más ridícula ha sido la venta de Isagen. Partamos de que vivimos en una democracia donde nuestra Carta Magna establece que el constituyente primario somos todos los colombianos, es decir que "las mayorías" somos la base de la decisión, pero aunque tanto el congreso, los medios y las marchas expresaron su oposición a esta venta, al ejecutivo le importo un "rábano". 

Fue muy bello ver en el Senado unidos a Uribe, Serpa, Robledo y hasta Petro (que no está en el congreso pero sigue opinando como si lo estuviera) haciendo campaña en contra de la venta de esta exitosa empresa estatal y al ejecutivo esto le importo cinco centavos. Ahora bien el argumento para la venta estuvo aún más "COHERENTE", se vende la única empresa pública RENTABLE para construir unas carreteras y solventar  el déficit estatal generado por toda la mermelada que el ejecutivo reparte, para mantener el "circo" de la Habana.

Lo interesante es que Isagen le aporta al presupuesto nacional, anualmente, sus dividendos (algo así como 1.1 billones), ósea que cubre muchos gastos del estado, pero ahora cubrirá los problemas actuales y para el futuro serán muchos los vacíos, es algo así como renunciar al trabajo (mi único ingreso) para con las cesantías salir de deudas y esperar que antes de un mes me salga otro trabajo para suplir mis gastos mensuales... Lo cual en nuestra realidad es tan posible como ganarse el baloto cuando está bien acumulando.

Obviamente se van a suplir las necesidades presentes, venderemos la gallina de los huevos de oro, pero no sólo eso, le entregamos el manejo de los recursos energéticos del país no sólo a una entidad privada, sino extrajera, así que es como vender mi casa y segur viviendo en ella, ¿ahora tendremos que empezar pagar?... Y cuando los ingresos que ya no se reciban de Isagen hagan su hueco fiscal ¿qué vamos a hacer? ¿venderemos San Andrés y Providencia a algún país sin océano o sin paraíso tropical?

El país acaba de perder un tesoro nacional con la venta de Isagen y muy seguramente en estas paradojas nacionales, lo que es una problemática económica y social que nos afecta a todos, será olvidado en muy poco tiempo por alguna tragedia superflua y farandulera (alguna lesión de James) o algún éxito deportivo... Retomando nuestra natural conformidad.

sábado, 9 de enero de 2016

Y qué de la solucionatica?




En respuesta a mi publicación del día de ayer, alguien me comentó cual podría ser una solución y la verdad me confrontó con algo que siempre he considerado muy importante y es que los seres humanos siempre nos dedicamos a la problemática y poco le trabajamos a la "Solucionatica", vemos continuamente el vaso medio vacío y poco lo vemos medio lleno... Y desde mi perspectiva siempre debemos ser optimistas y buscar la solución, no el problema.

Recuerdo que como empleado siempre discutí con aquellos que en medio de los problemas se centran en "profundizar" en la búsqueda de culpables, pero poco en darle solución a la situación y con el artículo de ayer se que hable mucho de los problemas y poco de las soluciones...

Y aunque los problemas de Colombia son estructurales y si fuéramos "realistas" la solución requeriría un cambio del sistema político, de las bases, del sistema educativo, de salud y en general de toda sociedad (como quien dice, apague y veámonos). Siempre me he considerado una persona más optimista que realista y obviamente me senté a disertar un poco, como podemos solucionar los problemas que hoy tenemos en Colombia.

La verdad la solución tiene un punto de partida muy sencillo, empezar a pensar como país, dejar de lado las luchas de clases y unirnos, darnos cuenta que desde el obrero más humilde, hasta el industrial más exitoso, se ve afectado por los problemas de nuestro país. Tomar conciencia de que la solución parte de la acción, no del discurso, que si la gasolina sube todos nos vemos afectados no sólo "los pirobos de carro".

Cuando nos veamos cómo una misma nación, como un mismo pueblo vamos a sentirnos afectados por el dolor del otro, cuando al ver que estén robando a alguien por lo menos gritemos y no actuemos como algo que no nos afecta,  porque al que roben después puedo ser yo... En últimas empezar a aplicar la regla de oro en su máxima expresión. 

En segundo lugar, empezar a preocuparnos por la política de nuestro país, de los espacios de participación, salir a votar y a conciencia, eligiendo "bien", no al menos malo, al que consideremos honesto aunque no tenga opciones de ganar. Tenemos que hacer conciencia de nuestra realidad, no tragar entero, informarnos de verdad, no de chismes y de las pendejadas que nos venden los medios, hacer un criterio propio.

Por último y quizá un poco más difícil, empezar el cambio por nosotros y a eso me refiero, si queremos una sociedad más honesta, los primeros que debemos ser honestos somos nosotros, dejar de excusar nuestro actuar en "si los políticos roban, yo robo, porque ladron que roba a ladron tiene 100 años de perdón". Nuestra sociedad está corrupta desde la base y si queremos que la pirámide cambie, debemos las bases dejar de ser corruptos.

Dejar de evadir impuestos,pedir la factura, no dar "regalos" a los policías para que no nos multen, no aceptar favores de los políticos. El día que las bases dejemos de ser corruptos, a los de la pirámide les tocará empezar a cambiar.

Además, tenemos que dejar de esperar un "Mesias", un salvador que nos saque de nuestra lamentable situación, un superman que todo lo pueda y haga el milagro de cambiar el rumbo de nuestro país, sino tomamos la decisión de luchar nosotros,de nada valdrá que digamos "oh! Y ahora quién podrá defendernos", porque no va venir el Chapulin colorado a rescatarnos.

Quizá una golondrina no haga verano, pero estoy seguro que 44 millones podemos hacer la diferenciala.

viernes, 8 de enero de 2016

La terrorífica pasividad de los buenos



El predicador Bautista y activista político, Martín Luther King, conocido por su lucha contra la violencia, la desigualdad y la pobreza, además de ser un destacado orador y premio Nobel de paz, prununcio una frase que marcaría la realidad de la sociedad en todo el mundo (obviamente desde mi punto de vista) "No le temo a la maldad de los malos, sino a la pasividad de los buenos".

Cuando recuerdo esa frase, pienso indefectiblemente en nuestra realidad, un país que presume de su cultura, de los avances intelectuales (alguna vez Bogotá fue conocida como la Atenas latinoamericana) no hay discusión de café y ahora de red social donde los colombianos no presuman de su "basta" cultura general, pero todos estamos subyugados ante un sistema político que cada año nos hace y deshace (por decirlo de una forma desente) y todos, como unos mansos corderitos, aceptamos sin hacer nada más que una crítica en redes.

Para la muestra un botón, como dicen los abuelos, este año empezamos uno de los peores desde el punto de vista económico, la inflación promedio a diciembre de 2015 cerró por encima del 6.7% (es decir que la de alimentos debió superar ese porcentaje) con lo cual el aumento del salario mínimo (7%) fue tan solo un saludo a la bandera, pues no servirá de absolutamente nada, perdiendo capacidad de compra el grueso de los trabajadores en Colombia.

Además, una tasa de cambio que durante los primeros 7 días del año ha estado por encima de los $3.200 y cuya proyección y comportamiento auguran que va en crecimiento, indicando con esto que los productos de importación (que en Colombia son casi todos, por no decir que todos) continuarán subiendo de precio a niveles muy seguramente impensables. 

Por otro lado, el "amado" director de la DIAN anuncia un nuevo paquete de impuestos, entre los cuales se destacan signficativamente el aumento del IVA al 19%, varios productos de la canasta familiar con IVA desde el 5%; la posible inclusión de quienes ganen más de $1.800.000 como declarantes de renta; el incremento del 150% en impuestos a los cigarrillos y las bebidas alcohólicos (nos van a quitar hasta los medios de escape), sin mencionar de fondo los altos niveles de inseguridad, el desempleo, el sistema de salud colapsado y la baja calidad de la educación... y ante esto ¿qué?

Por un lado los medios de comunicación centrados en banalidades y fiestas regionales (carnaval de negros, feria de Manizales y proximamente el carnaval de Barranquilla), por el otro unas "astutas" centrales obreras (sientase el sarcasmo) convocando a un paro nacional el próximo domingo 24 de enero, supongo que eso va a generar un impacto poderoso en la producción del aparato económico y estatal que trabaja todos los domingos (como diría Nelson Mandela Muntz - Ha Ha).

Más allá de lograr afectar un poco el tráfico dominical, ya afectado por las ciclo vías en todo el país, consideró que su logro no pasara de ser una nota en los cortes de farándula de las noticias. El resto del país seguirá en lo suyo como los corderos que somos. Eso sí muy por "encima" de nuestros congéneres de Bolivia, Chile, Ecuador y Perú, a quienes vemos como unos "cholos" ignorantes.

Sin embargo, esos pueblos hermanos han derrocado presidentes, han bajado los impuestos, incluso han logrado bajar los precios de la gasolina (Colombia está entre las más costosas del mundo). Estos países tiene poblaciones que dan miedo a sus mandatarios, porque no se quedan impávidos ante las decisiones que afectan su calidad de vida, nosotros no salimos de la crítica en redes, eso sí, que no haya fiesta o rumba porque entonces ni en las redes se ven críticas.

Como diría el comedidamente mexicano "¿Qué nos pasa?", ¿por qué tanta pasividad ante las cosas que nos afectan? ¿Dónde está nuestro dolor de patria? Y aquí no se trata de una lucha de clases, se trata del futuro de todos, porque los que vamos a perder somos todos, no sólo los obreros, o ¿a quién le piensan vender nuestras empresas?

Tanta pasividad nos lleva derecho a la perdición, a la conmoción, al despeñadero... Y aunque los malos puedan ser muy pocos (unos cuantos senadores y gobernantes) el resto solo somos unos corderitos que con la cabeza gacha vamos directo al matadero.

Para completar, en el horizonte no se vislumbra la aparición de líderes que conduzcan esta nación a tierras mejores... 

Ante todo esto insisto, que tenebrosa es la pasividad de los buenos.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Pásela por inocente...



El día de hoy se conmemora uno de los genocidios más tristes de la historia (Desde el cristianismo), en ella se relata que el Rey Herodes, al verse traicionado por los Sabios del Oriente (comúnmente conocidos como los tres reyes magos) decide mandar a sus soldados a buscar al nuevo rey de los  judios y de paso que lo asesinen.

Ante la imposibilidad de identificarlo y con una acción digna del más perverso de los asesinos en serie, ordena que se mate a todo infante menor de dos años, en todo el territorio que estaba bajo su dominio. De esta forma, todos aquellos niños dejaron nuestro mundo, llenos de inocencia y amor. A partir de entonces la iglesia universal (Catolica) decide conmemorar en su honor esta festividad. Obviamente es un relato religioso y para muchos, según su creencia, será tan solo otro mito.

Sin embargo, y con el más negro humor, esta festividad paso de ser la conmemoración de una atrocidad, a ser una fecha de bromas, tomaduras de pelo o "inocentadas" como se les ha denominado... Mostrando cómo nuestro nivel de pervercion llega al punto de burlarnos, cada año, del dolor de unas madres en medio de una atrocidad.

Quizá solamente sea el espíritu humano tratando de encontrar humor en el dolor, para no sumirse en la tristeza, lo cierto es que hoy lo vivimos cada día, pues de nosotros se burlan (en especial en estas fechas) y tomamos todas esas afectaciones con una sonrisa de oreja a oreja (será por eso que nos toman tanto el pelo). 

Primero, estamos en una ciudad en la cual además de la delincuencia, el sistema de salud colapsado, el desempleo, por solo mencionar algunos de los problemas, nos tiene al borde de la locura social; claro está, que gracias a la feria todo se fue al olvido, los que tienen el recurso, a pagar por los espectáculos, los otros a verlo desde puentes, calles y al borde del caño.

Segundo, el IVA en lugar de decrecer, crece. El dólar disparado, la tasa de interés alta, el desempleo estable (si como no), el salario mínimo que va aumentar la increíble cifra de $54.500 (entiéndase el sarcasmo) y nuestro ilustre mandatario dice públicamente que a los mansos corderillos de las frac, que se desmovilícense les van a pagar $1,800,000 en reconocimiento por ser tan buenos, salario que será pagado por todos los colombianos (para eso suben los impuestos); pues como todos saben las FARC no tienen un pesito para aportar al post conflicto...

Pero como empezó esta historia, nosotros todo lo convertimos en humor, tenemos la capacidad de burlarnos del dolor del otro y como están las cosas tendremos que aprender a burlarnos del dolor propio. Aunque lo mejor sería levantarnos y empezar a luchar para cambiar nuestra realidad, aprender a unirnos, a dejar de lado los distractores y enfocarnos en lo importante...

La vida es corta, no caigamos en el humor negro, olvidar los dolores del pasado, nos vuelve indolentes frente a los males del presente. 

Y ante nuestra realidad presente solo me queda por decir... pásela por inocente. 

lunes, 21 de diciembre de 2015

¡Al pueblo circo!; porque para el pan no alcanza.

http://fe867b.medialib.glogster.com/media/f7/f7387b13452b164ba165b4ef4cb11b6988cb109f884d90548adad129c3f47c7a/el-jem-anfiteatro-jpg.jpg

La diversión realmente es necesaria en la sociedad, tener elementos que nos permitan por un instante olvidar nuestra dificultades, nuestros problemas y disfrutar de las cosas sencillas de la vida, es más, disfrutar incluso de cosas superfluas, superficiales y que no nos aporten nada (incluso a veces parece que nos quitan).

Disfrutar de un espectáculo deportivo, reírse a carcajadas en un evento humorístico, ver una serie, una película o una obra de teatro son cosas que en muchas ocasiones terminan siendo gratificantes; claro muchos no compartirán que un espectáculo de belleza resulte demasiado superficial (Para ser honesto hace mucho tiempo no veo uno, me parece perder mi tiempo de circo)... pero es respetable quien lo vea y sus gustos de disfrutar de circo.

El problema, como lo dialogue hoy con alguien en el Masivo, no es disfrutar de este tipo de presentaciones, el problema es que nuestros medios de información (noticieros, prensa, radio, etc) van a estar más de dos semanas con la misma noticia: "Hablamos con la nodriza que le dio leche a Ariadna y nos cuenta su opinión frente al error cometido en Miss Universo..."

Vamos a estar semana y media con la misma noticia desde diferentes enfoques, distrayendo la opinión pública de temáticas realmente importante y de situaciones que en realidad pueden afectarnos más allá de tener la mujer mas bella del universo en Colombia (Aunque nunca le han preguntado a otros planetas si están de acuerdo).

Problemáticas como la inflación disparada que ya alcanza cerca del 6,39%, el desempleo que extrañamente SOLAMENTE está en el 8,2% (Es que las amas de casa ya están en la estadística de ocupados aunque no ganen salario); Además, el Banco de la República subió hoy la tasa de interés al 5,75% apretando el cinturón de quienes ya compraron los regalos de navidad con sus créditos y con esto les tocará pagar más intereses.

A todo esto se suma que el dolar a hoy ya están en $ 3.337 (TRM) y que se está definiendo un iva pasando del 16% al 19% y un salario mínimo que no superará el 7%... pero todas estas noticias y problemáticas van a ser olvidadas gracias al orgullo dolido, de todos los colombianos, recordando el "Gran Robo" de Miss Universo... ¿y qué del robo que nos hacen a los colombianos con estas cifras económicas tan negativas?.

Claro, como lo escribió una amiga y futura diputada de nuestra región, esto es solo pan y circo para distraer la conciencia de la opinión pública, con el apoyo de unos medios de comunicación que centran todas las noticias en la información más irrelevante, pero que mantiene adormecida la conciencia de las masas. Obviamente como le dijo a mi amiga y como lo planteo aquí... Ya nos adormecen solo con circo, porque el pan no alcanza para todo el pueblo...

Lo cierto es que el problema no son los espectáculos sociales, la idea no es volvernos unos amargados, huraños y desadaptados, que rechacen todo lo cultural, deportivo o irrelevante y que pueda por un momento generarnos un poco de satisfacción de patria... el problema real es que por este tipo de cosas perdamos el horizonte de las problemáticas reales de nuestro país.

Es importante que aunque disfrutemos de estos temas, le exijamos a nuestros medios de comunicación y a todo el "Cuarto poder", que no se centre en los distractores, que realmente informe, que no deje de lado las verdaderas afectaciones hacia las mayorías... pues aunque nos puede generar mucho dolor que la Srta Ariatna no reciba la corona de Miss Universo, la realidad de fondo es que la única afectada es ella, pues no creo que fuera a donar los 250 mil dolares de premio a la sociedad colombiana.

Sin embargo, si el IVA se incrementa de 16 a 19% nos vamos a ver fregados 44 millones de colombianos... los medios de información deben tener como centro de sus noticias aquellas que nos afectan "Verdaderamente" a todos los colombianos y no simplemente un escándalo de la franja de espectáculo, que en últimas afecta el bolsillo de una niña, que con su cara bonita y este suceso puede recuperar lo perdido, vendiendo los derechos de su lamentable historia.

En nuestras manos está exigir a todos, a través de los medios modernos de opinión, que no nos vendan distractores, que nos presenten las noticias y las decisiones que nos afectan... 

Para terminar solo me resta decir #EraGoldeYepez y #EraGoldeAriatna

**Fuentes: www.banrep.gov.co, www.dane.gov.co 





martes, 15 de diciembre de 2015

Y que del salario mínimo...

http://www.colombia.com/actualidad/economia/sdi/52133/aumento-de-35-en-el-salario-minimo-ofrecen-empresarios

Hoy, como todos los días, lo primero que hice al ir rumbo al trabajo fue sintonizar las noticias, más que un deseo de conocer como va el mundo o "estar informado", se ha vuelto un habito para ver como ejerce su direccionamiento social el "Cuarto poder", su postura y como nos venden tesis en ocasiones totalmente soñadoras e improvisadas, digo esto "con todo respeto".

El turno de una de las temáticas centrales le correspondió hoy al aumento del salario mínimo legal mensual vigente, tema que siempre me ha apasionado ampliamente, a pesar de que hace algunos años no se lo que es que me aumente el mismo porcentaje en mi salario. Sin embargo mi interés radica en que como administrador de profesión y economista empírico, siempre he considerado este un elemento fundamental para el desarrollo económico y social de cualquier país.

Como es costumbre, en la emisora que escucho (Que no vale la pena mencionar), siempre te presentan las dos caras de la moneda para que el oyente determine cual considera es la postura más benéfica para él y para el país... Una de las postura, según parecía a favor con los empresarios defendía la tesis de una aumento "conservador" con los siguientes argumentos:


- "... En Colombia solo el 22% de los trabajadores gana un salario mínimo, el 70% devengan menos de un salario mínimo, especialmente en el Campo".
- "... Incrementar el salario mínimo por encima de la inflación puede generar una contracción en la economía al imponer en los empresarios un costo innecesario".
- "... Después de los generosos aumentos otorgados por el gobierno Santos en periodos anteriores, llegó el momento que los trabajadores cedan y permitan que la economía se estabilice".
- "... La corte suprema decreto que el aumento no sea inferior a la inflación promedio y a la fecha esta no supera el 6.7%, por tanto la propuesta de lso empresarios tiene un buen soporte".

Ante argumentos tan bien estructurados, expuestos y definitivamente soportados (Entiéndase el sarcasmo), pues me puse a la tarea de buscar algunas fuentes de mayor fidelidad que nuestros afamados periodistas de opinión.

Sin embargo quiero destacar que un ex-senador y ahora columnista de opinión presentó algunas posturas mucho más aceptables y mejor documentadas, obviamente a favor de un mayor incremento en el salario, más cercano a la exigencia de los trabajadores, algunos de sus argumentos fueron:

- "... Aunque la inflación promedio fue de 6.7% es importante exponer que en relación con los productos de la canasta familiar, específicamente alimentos, estos tuvieron una inflación superior al 10%".
- "... Teniendo en cuenta el aumento del dolar la población ha pedido puder adquisitivo frente a los productos de importación, por tanto esto puede afectar mucho la economía".

Efectivamente me pareció mucho más centrada la postura de este ex-congresista y quise verificar su aporte y argumentación. En primer lugar me gustaría ver algunas estadísticas de lo que ha sido el comportamiento del salario mínimo al igual que del crecimiento del PIB y a continuación desde lo social...

Empezando por el principio, voy a contra-argumentar lo presentado inicialmente por el periodista que apoyo la postura de los empresarios... 

1- Nunca he visto argumento más falto de criterio, por no decir ridículo, que plantear que no se otorga un beneficio porque hay gente que estando en la ilegalidad no lo puede disfrutar, es como plantear que como hay más delincuentes libres que en las cárceles, liberemos los que están presos. Efectivamente hay personas que aceptan condiciones de trabajo por debajo de la legalidad, pero esto no es un permiso para el estado para que desmejore aun más las condiciones de los trabajadores que están en la legalidad.

3- Ante este argumento definitivamente no sabía si reír, llorar... decir "Que bruto, póngale cero"... Siempre he pensado que si un ciudadano de "a pie" está desinformado, o simplemente no tiene memoria es aceptable, pero que un periodista omita la historia... decir que el actual gobierno ha realizado "aumentos generosos" es burlarse de la opinión publica, solamente recordando algunos: en 2011 aumentó el 4%, mientras que la economía creció 6,72%; en 2012 incrementó el 5,8%, mientras que la economía creció el 12,44%; en 2013 el 4,02%, y la economía creció el 5,92%; en 2014 el 4,5% y la economía el 5,71; y en 2015 el 4,6% y la economía el 5,25. 

Con lo que no identifico cual ha sido el crecimiento "generoso" que este gobierno a tenido frente al salario mínimo, a lo que se debe sumar que la economía en muchos momentos tuvo crecimientos que debieron ser homologados con el Salario. Pues como vemos los años donde mayor incremento tuvo el salario fue donde mejor crecimiento tuvo la economía. 

4- Frente al último argumento, solo puedo decir que la corte estableció un piso, pero esto no significa que también sea el techo y la realidad es que la inflación no siempre es reflejo de un buen crecimiento económico y específicamente en el caso de nuestra locolombia diría que es totalmente lo contrario.

Sin embargo, como ciudadano de "a pie" considero que nisiquiera el 12% que están pidiendo las centrales obreras puede suplir la perdida de poder adquisitivo de la población en este bello país que debe vivir con un salario mínimo. Como se puede notar en el contra-argumento No. 2, efectivamente los mayores crecimientos de la economía en muchos momentos se han relacionado con un mejor comportamiento del aumento del salario, sin embargo cuando esto no es así, la explicación no es tan evidente pero es muy clara.

Nuestra economía dependen en mucha medida de las importanciones, pues al ser un país del primer sector, casi todos los productos que se comercializan en el consumo general son importados, por tanto cuando el salario pierde poder adquisitivo en relación con el Dolar, es cuando mayor impacto se genera para que la economía decrezca. Evidencia de esto fueron los años 2013, 2014 y 2015; pues aunque en 2013 el aumento solamente fue de 4,02% en dolares el poder adquisitivo de la población fue de 14,3% (TRM $1.768 - 1/01/2013), mientras que en los otros dos años ha habido un decrecimiento substancia del poder adquisitivo en dolares (4,1% en 2014 y 15,8 en 2015). Lo cual nos muestra porque nuestro PIB no tuvo un crecimiento significativo, obvio, existen otros factores que impactan pero la realidad es que la capacidad de consumo de la población es muy importante.

Con la propuesta planteada pro los empresarios como incremento del salario mínimo y tomando la TRM del 14 de diciembre (3.299) el salario mínimo en dolares de un colombiano no superaría los US$208, teniendo una perdida de poder adquisitivo de 22,6% frente a su salario al comienzo del año.

Por otro lado, desde los social la realidad es mucho más apremiante. Desde que trabajo en el sector del distrito de aguablanca he aprendido mucho sobre los costos de vida de estas comunidades, por lo que el ejemplo que voy a dar, es desde la realidad de un colombiano de estrato 1 de la ciudad de Cali, aclarando que no es de las mas costosas de colombia, como Bogotá, Medellín o Cartagena.

Una persona que devengue un SMMLV (644.350) le descuentan 51.548 por salud y pensión, a los 592.802 le sumamos el auxilio de transporte (70.000), recibe $662.802 mensuales. Un arriendo de estrato 1 en Marroquín asciende a $350.000, los servicios públicos a $100.000; Quedando exactamente $212.802 para cubrir alimentación, transporte, educación y esparcimiento.

Cual es el resultado, que en muchos casos deben trabajar los dos padres, los hijos se crían sin figura de autoridad, nuestros jóvenes solos en las calles aprendiendo de cosas que en el mañana los afectaran, incrementan los niveles de delincuencia. Sin contar que la salud no es la mejor, las EPS tiene cuota moderadora y estas personas tienen que dejar de comer para cubrir estas necesidades.

En muchos casos tienen que trabajar horas extras, no pueden acceder a procesos de educación superior formal que les permitan crecer laboralmente y apuntar a mejores salarios; a esto se suma la delincuencia, jóvenes en las calles que acceden a las drogas y que no tienen como vincularse con procesos deportivos o de aprovechamiento del tiempo libre, porque sus familias no tienen con que cubrir los costos.

Y llegamos a otro problema, si un joven tiene talento en algún deporte como el patinaje, si sus padres no se sacrifican para pagar las clases, comprar los implementos deportivos o encontrar un "patrocinador" no logra salir de esta realidad.  Dejando que el circulo "vicioso" de la pobreza y la delincuencia se repita infinitamente, en el cual el estado pone "pañitos de agua tibia" con programas asistencialistas que en lugar de ayudar, empeoran la situación al fomentar la pereza, con una inadecuada dependencia del estado, promoviendo que los padres no reconozcan a sus hijos, para que la madre soltera acuda al auxilio del estado, pero nunca a facilitar los medios para que realmente salgan de esta lamentable situación...

Y que más hace nuestro bello estado, dejar en manos de unos dirigentes de cuello blanco, que en su vida han tenido que mantenerse un mes con un Salario mínimo, a definirlo, obvio si me gano $10.000.000, un incremento del 10% es alto, pero si me gano $600.000, 10% no es nada... Claro a la empresa cualquier aumento le afecta, pero no es mejor que haya trabajadores más felices, más satisfechos y sobre todo "CON MAYOR CAPACIDAD DE CONSUMO"... Digo, ¿qué la empresa no necesita gente que consuma sus productos?.

Solo por un momento imaginemos que estas personas tengan un mayor ingreso, que tengan no solo como cubrir ... que cubrir, medio tapar sus necesidades... y tengan como consumir realmente, como acceder a otros bienes, como activaría esto la economía... 

Que en los hogares pudiera haber alguien al frente de la crianza de los hijos, llenarlos de valores... No sería necesario negociar nada en la Habana.

Bueno eso pienso yo... Como ciudadano de "a pie".